H N U E V O S

R O E T O S

Si dos letras cambian el sentido a toda una frase...
Tomar decisiones acertadas en tu negocio, más.

Un negocio estructurado te da la oportunidad de disfrutar de tu tiempo como tú quieras

Cada persona que emprende una aventura tiene unos objetivos en mente, unos sueños que quiere alcanzar.
Visualizamos cómo queremos vernos en un futuro, qué ventajas nos aporta esa aventura, qué retos tenemos que superar… En definitiva, quién y qué queremos ser.

Estoy seguro que cuando emprendiste no lo hiciste a lo loco, estudiaste bien las opciones y te lanzaste a por todas, con cabeza, pasión y corazón.

Para que salga adelante un negocio, una empresa o un proyecto
necesitas dos ingredientes: Emoción y Razón.

La emoción nos empuja a creer en lo que somos capaces de hacer y la razón nos justifica por qué somos capaces de hacerlo y conseguirlo.

Ahora dime, ¿Cuál es tu historia?

¿Por qué emprendiste y montaste tu negocio?

“Quería ser mi propia jefa. No quería depender de nadie”

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“Buscaba nuevos retos, porque tenía claro lo que quería conseguir”

“Necesitaba disfrutar de más tiempo para mí. Estaba cansado de regalar horas, era mi momento”

“Tuve el valor de lanzarme y hacer lo que me gusta y se me da bien”

Yo lo hice porque me cansé de los huevos rotos y quería crecer, necesitaba ponerme nuevos límites.

Quise saber de hasta dónde soy capaz de llegar, con nuevos retos.

Supe que podía ayudar a otras personas a hacer crecer sus negocios y con ello su tranquilidad empresarial y personal, a conseguir esos objetivos ambiciosos y alcanzables que se han fijado para sus empresas y negocios e indirectamente con ellos mismos.

Ahora imagínate hacer crecer tu negocio, tener tiempo para ti y disfrutar de verdad, dejar de comerte la cabeza por no saber cuántos clientes vas a conseguir este mes o cuánto vas a facturar.

Imagínate darte a conocer a nuevos clientes potenciales sin necesidad de depender del boca a boca o poder apoyarte en métricas, analizar datos y números para saber si tu negocio va por buen camino y si llegas a los objetivos que te has marcado.

En resumen, que el motor de tu empresa o de tu proyecto esté bien engranado y ruede sin que tengas que estar empujando constantemente.

Definir bien los procesos de tu negocio, los pasos por los que pasan tus clientes como las visitas que aún no te han comprado, te permiten ganar tiempo, ahorrar dinero y nervios.

Ahórrate canas con una buena planificación de contenidos para su difusión y promoción e incluso para la reutilización y actualización de contenido ya creado, revisión y optimización de campañas de publicidad en redes sociales.

Es importante definir el público al que te diriges y con qué productos o servicios lo haces.

Segmenta y vencerás.

Sólo así tu público apreciará lo que comunicas porque sentirán que les estás hablando directamente.

Te ayudo a marcar los objetivos, el plan de acción para conseguir esas metas y un seguimiento para asegurarnos que vamos por el camino que hemos marcado.

Yo también empecé de cero

Fotografía: Ana Ferrero

A lo largo de mi carrera profesional he empezado varias veces de cero y sinceramente, te digo que eso me ha ayudado a llegar donde quería llegar.

Quizás no era el camino más corto, pero sí del que más iba a aprender.

Y en el mundo del Marketing Digital el camino lo marca una buena estrategia, una metodología clara y objetivos bien enfocados.

Sólo así puedes conseguir que tu negocio se diferencie del resto y tener opciones de ser la mejor opción de tu público.